martes, 8 de abril de 2008

Giuseppe Zippo, ¡presente!

Solamente quedo yo por salir a la palestra. El rezagado de la familia alfa, estaréis pensando… Ma in Sicilia abbiamo altra nozione del tempo. In più, le donne occupano la parte grande della mia vita, poichè è lógico. Pero ya estoy aquí y os diré algo: por mis crónicas me conoceréis y las mujeres por otra cosa que no es de leer. Ahora, viajemos atrás en el tiempo. Antes de ingresar en la familia alfa, cuyo liderazgo llevo ahora con orgullo y honra, sucedió algo que cambiaria el curso de los acontecimientos futuros…
Las crónicas de Giuseppe: la última noche en el Soho

Hace un frío polar. Ya puedo verlo. Un asqueroso local de un asqueroso barrio de una asquerosa ciudad. Pero estoy decidido, entraré por última vez. Me aproximo lánguidamente. Dejo la puerta abierta tras de mí y una fría corriente de aire recorre el sórdido bar. Ella se estremece con el viento, como la última hoja de un árbol que se muere. Dejo que oiga mis pasos. Se queda rígida un instante. Busco el zippo que unos buenos amigos me regalaron. Lo guardo en el bolsillo interior de mi chupa de cuero. El eco del metálico clic acaricia sus oídos. Enciendo un cigarrillo. Contemplo a una diosa. Doris, se llama Doris. En el fondo, sé que me desea. No perderé un segundo más preguntándome por qué nunca tuvo el valor suficiente para reconocerlo. Sus cabellos huelen como deben oler los ángeles. La mujer perfecta. Una diosa. A mi izquierda, en el extremo de la barra, un grupo de gente aburrida. Pero yo tampoco he venido a divertirme. He venido por ella. Llevo mucho tiempo observándola. Es muy deseable. No es su rostro, ni su físico, ni su voz. Son sus ojos. Las cosas que veo en sus ojos. Desprende una serenidad salvaje. Ahora no puedo huir, afrontaré lo que tengo que afrontar. Sus senos se elevan electrizantes. Ella es dulce y cálida, casi etérea. Su perfume es una dulce promesa que hace aparecer lágrimas en mis ojos. Le digo que no se preocupe, que la salvaré de todo lo que la asuste y que la llevaré lejos. Le digo que la quiero.

He bebido demasiado. Siento que la cabeza me va a estallar y vuelvo a tener esa sensación fría en el estómago. Me doy cuenta de que Coñosur le susurra algo al oído. Presiono fuertemente una copa de cristal sin llegar a romperla. Da qué pensar que lo haga en este preciso momento. Pretende hacerme una encerrona. ¿Por qué huyes Doris? No alcanzo a comprenderlo. Cuando averigüe qué trama Coñosur, no actuaré rápida y silenciosamente como ella, sino lenta y despiadadamente, a mi manera. Cuando cierre los ojos para siempre, el infierno, que será su destino, le parecerá el cielo comparado con lo que le habré hecho. Te quiero Doris.
Sólo queda una hora. Pronto dejará de servir y cerrará. Apuro la última copa de un sorbo. Ella está ahí, al otro lado de la barra. Debo hacerme a la idea de que tengo que despedirme de ella. De ella y de los nueve años de miradas furtivas, frases inacabadas, lágrimas, sangre, terror y el triunfo que todo ello representa. Pienso en la serena sonrisa de Doris, en lo que habrá hecho hoy antes de venir; y pienso en el cabo que he dejado suelto: en algún lugar, hay un baboso sin escrúpulos esperándola. Quizá un día, pensando precisamente en esta noche, en esta noche lúgubre en la que se esconde, sienta agobiada que el corazón le late más rápidamente y comprenda al fin que me ha perdido para siempre. De camino hacia la salida, surge el dolor. Una maldita indigestión o al menos eso espero. Respiro hondo. El olor a salitre impregna las calles del puerto. Tal vez, mañana salga el sol.

4 comentarios:

Ron Bomba dijo...

Muy bien caro Giuseppe, se ha heco usted de rogar pero ha entrado con inmejorable pie. Es usted un narrador de fuste.

Sólo una cosilla de nada: ¿seguro que se llamaba Doris la chica?

Ahora que ya nos hemos presentado todos, y también nuestras credenciales en cuanto a ideas y objetivos (Muñeca, Jones,...), estaría bien lo de narrar capítulos de nuestras apasionantes vidas. Ya saben, para que esos jovenzuelos que pasean su torpeza por los bares aprendan un poco de los que saben de verdad de qué va esto.

radarismo por el tubo!

Misha Alfa dijo...

Casualmente, el lunes vi Sin City...

Ron Bomba dijo...

Casualmente también Rom Bomba aparece en esta película. Hagan memoria:

http://es.youtube.com/watch?v=tuMnf399t2Y

Sr. Vertising dijo...

Benvenuto caro camerata Giuseppe. Io sono troppo felice di saluto a te.
Joder con el traductor ese on line es la leche y seguro que hasta está mal traducido y todo. Bueno 'Caro amico' que si vamos a dejar pistas, di que también vamos por el Popul Art, el Hogan's, el Cultura Club, y por la Uib. Viva el Radarismo. Ah y que no se me olvide el consulado de Bulgaria.

Saludos Alfa.

PD. Que si alguien no se ha dado cuenta que somos de Mallorca coño.