Saber cómo son las mujeres es una pregunta que les ronda a los hombres desde el albor de los tiempos, dar una respuesta a esta pregunta sería como encontrar el Santo Grial, el tesoro de Los Templarios, o incluso, las Tablas de la Ley de Moisés. No cabe duda que el temita trajo, trae y traerá cola, definir o determinar a la mujer desde la perspectiva de un hombre, evidentemente, es imposible. Los hombres nunca seremos mujeres, no sabemos cuál es su pulsión interior, lo único que podemos hacer, lo mínimo que podemos hacer es una especie de análisis, extramuros, por supuesto, y en base, únicamente, a nuestras experiencias, a nuestros contactos con el sexo opuesto. Como ven bastante limitado es el instrumental del que disponemos para abordar tan difícil cuestión. Ardua labor es la que le espera a cualquier hombre que se aventure a perfilar el concepto mujer.
Seguramente aquí especímenes tales como sementales, machitos, y demás fauna de este tipo, vacilarán de lo bien que conocen a las mujeres. Pero meterse entre sus piernas no es saber y conocer a éstas, o por lo menos no en su totalidad, pensarlo de este modo significaría un reduccionismo. Las mujeres no solamente tienen una parte sexual, también tienen otros aspectos, yo no sé cuáles son, pero seguro que tienen otros.
Si habíais empezado esta entrada con la idea de recoger algo de información para utilizarla en vuestros contactos con las mujeres lo lleváis claro. Mira que llevo años tratando de hacerme un manual para entender y comprender algunos de los comportamiento femeninos. Con la idea de estar preparado, saber leer el movimiento que me prevenga antes de que el tiburón meta la dentellada y me deje sin piernas. Pero resulta que no lo he conseguido y creo que nunca lo conseguiré, entonces he llegado a la conclusión que ya no quiero remar contra corriente y me apunto a lo que dijo el gran Wilde, las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas.
Entonces lo que hago es amarlas sin condiciones y cuando el tiburón muerde y me deja sin piernas, pues nada, vamos y amamos a otra, incondicionalmente, hasta el próximo mordisco.
Ya saben amigos no olviden estar siempre alerta, y si la vida, y los tiburones les dan mordiscos, pues déjense morder. Que más vale mordisco en carne, que no haber sido mordido nunca.
domingo, 12 de abril de 2009
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2 comentarios:
hola, acabo de descubrir tu blog y me ha gustado. te invito a leer un fragmento de mi nue libro "La Luz de la Oscuridad" http://camisaspadrino.blogspot.com/2009/05/la-oscuridad-de-juan-yerba-verde.html
saludos!!!
Pero que maravilla de Blog!!
Oye no lo dejeis, que es una auténtica pasada!.
Ánimo y salud.
Fdo: Un ex-pagafantas
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